Qué ver, qué visitar y qué debes saber si viajas a Hawái

La costa de N? Pali, en Kauai, es uno de los lugares más mágicos e impresionantes del planeta

Hawái es un destino único para un viaje de aventura épico. Sus playas, volcanes, rutas para hacer senderismo, y su naturaleza salvaje y desbordante, no dejan indiferente.

Hawái es un destino atípico. No sólo lo es en los planes vacacionales de las personas, sino incluso en el propio imaginario de la gran mayoría de viajeros. Deseado, exótico, caro, peligroso… son muchos los adjetivos que a uno le vienen al pensar en estas islas que han servido de plató para películas tan populares como Jurassic Park o la mítica serie Perdidos. Los impresionantes paisajes y la descomunal naturaleza de Hawái han convertido a este conjunto de islas en medio del océano Pacífico en un plató gigantesco. Sin embargo, y pese a su popularidad cinematográfica, muy poquito sabemos de este maravilloso archipiélago volcánico.

Su situación geográfica, no ayuda. A más de 12.000 kilómetros de distancia, para llegar hasta el aeropuerto internacional de Honolulu hay que cruzar casi medio planeta. Más de 24 horas de vuelos y escalas, hay que contar con un presupuesto generoso, al menos un par de semanas de vacaciones y, desde luego, tienes que ser un apasionado de la naturaleza. Pero… ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de viajar a Hawái?

¿Cuántas islas debo visitar en mi viaje a Hawái?

Hawái es un conjunto de islas formado por la actividad volcánica en pleno Pacífico. Está tan lejos que – puede que esto te sorprenda – ¡es parte del continente de Oceanía! De hecho, es el archipiélago de la Polinesia más septentrional. Ocho son las principales islas de Hawái: Ni’ihau, Kauai, O’ahu, Moloka’i, Lanai, Kaho’olawe, Maui y Big Island of Hawai’i (Isla Grande de Hawái). Y claro, aquí se presenta el primer dilema: ¿cuáles visito?, ¿cuáles merecen más la pena?

¡Primer consejo! Dependerá del tiempo de tu viaje a Hawái, pero ya que vas a cruzar medio mundo, lo más recomendable es conocer Kauai, O’ahu, Maui y Big Island of Hawai’i. Son las principales islas y cada una tiene sus puntos fuertes. Ahora bien, ¿que no puedes visitar cuatro por tiempo? Solución: Kauai, Maui y Big Island. Pero mejor echar un vistazo rápido a cada una de ellas para decidirte.

Kauai, Maui, Big Island y O’ahu, las mejores islas de Hawái

Conocida como la «isla jardín», Kauai es la más meridional de las cuatro islas. Verde, con una geografía afilada por los desgarros de la erosión del viento y la lluvia, es una de las islas más increíbles e impresionantes de todo el archipiélago. Solo por ver la Costa de N? Pali ya merece la pena. Hay pocos lugares tan mágicos como este. Quedarse embobado observando la verticalidad de sus acantilados y su monumentalidad no es ni siquiera una opción. Pero, por si fuera poco, además cuenta con otro impresionante escenario: el gran cañón de Waimea. Es tan brutal, que es conocido como el «Gran cañón del Pacífico», en clara referencia al Cañón del Colorado.

Maui es otra de las islas más populares del archipiélago de Hawái. Playas increíbles donde verás tortugas marinas, podrás hacer snorkel y descubrir infinidad de peces preciosos, paisajes de casi todos los tipos – verdes, áridos, volcánicos, selváticos, húmedos… -, y, por supuesto la mítica carretera a Hana. O como realmente se la conoce (y que tiene más glamour), Road to Hana. Carretera de poco más de 100 kilómetros, siluetea la cara noreste de Maui en un recorrido curvilíneo atravesando acantilados, ríos, cascadas y puentes verdes por el musgo. Otra de las grandes atracciones de Maui es el Haleakala, un volcán de 3.055 metros de altura donde puedes disfrutar de una de las experiencias más bonitas e inolvidables que vivirás en tu viaje a Hawái: el amanecer dorado sobre las nubes en la cima de un volcán durmiente.

Big Island of Hawái es otra de las grandes joyas del archipiélago. Para algunos quizás menos interesante Sin embargo, esta isla bien merece una parada en nuestras vacaciones hawaianas. La gran isla volcánica de Hawái es naturaleza en estado puro. Y lo es tanto en su cara más salvaje y desoladora, como por su vitalidad y renacimiento constante e imparable a pesar incluso de las devastadoras coladas de lava. El Parque Nacional de los Volcanes es, sin duda, uno de los lugares más abrumadores de esta isla viva en casi continuo cambio. Aquí podrás ver el cráter del Kilauea, el Mauna Kea y Mauna Loa (dos volcanes escudo de más de cuatro mil metros de altura y techo del archipiélago de Hawái), la preciosa playa de arena negra Punaluu Black Sand Beach y, si tienes suerte, hasta puedes ser testigo de las sobrecogedoras e hipnotizantes coladas de lava del Kilauea. Los paisajes son tremendos en el mejor sentido de la palabra. Diferentes y cortantes, en el intervalo de unos metros pasas de la frondosidad selvática a la aridez negra de las mortales coladas de magma.

O’ahu es, probablemente, la isla más «prescindible» de las cuatro si andas justo de días. Sin embargo, es la isla de la capital de Hawái, Honolulu. Aquí se encuentra el aeropuerto internacional y, por tanto, paso obligado tanto en tu llegada como salida. Pearl Harbour, Diamond Head y Waikiki Beach son, probablemente, los tres lugares más populares de toda la isla. Sin embargo, hay escenarios con paisajes tan espectaculares como los de Ahupua’a ‘O Kahana State Park o los del Jardín Botánico Ho’omaluhia. Ambos, merecen la pena tanto o más que cualquiera de los tres primeros. Además, por toda la isla hay innumerables playas para descansar y relajarse. Eso sí, otro consejo, si estas dos o tres días en esta isla, no le dediques demasiado tiempo ni a la capital ni a Pearl Harbour. Ambos lugares están sobrevalorados.

¿Cuántos días necesito para viajar a Hawái?

Es una de las principales dudas que surgen al planificar un viaje al archipiélago hawaiano. Y desde luego, una a las que primero hay que dar respuesta. Los días que dediques a tu viaje a Hawái condicionarán por completo la organización de las vacaciones. Por supuesto, dependerá de cuánto quieras visitar y cuánto te puedas permitir. Dos semanas es una opción más que suficiente para visitar las cuatro islas principales. Los tiempos que dediques a cada isla dependerán de tus intereses y cuanto quieras exprimir tu experiencia hawaiana. Otra opción más ambiciosa es la de las tres semanas: alternativa más relajada para conocer Hawái, es, naturalmente, más cara y te limita la posibilidad de hacer una parada en San Francisco, Los Ángeles u otro destino donde hagas escala (ya sea a la ida o vuelta de tu viaje a Hawái). Lo más importante es tener claro qué tipo de actividades quieres hacer y empezar a montar tus vacaciones con  base a ello. Recuerda que hay multitud de cosas para hacer y, ten por seguro, que hay rutas, buceo, playas y rincones de sobra para descubrir cada día.

¿Y qué ropa me llevo? ¿Qué tiempo hace en Hawái?

No hay viaje en el que no nos hagamos la misma pregunta. Hawái es un archipiélago con un clima muy variable dependiendo de en qué isla y qué zona te encuentres. Por lo general el clima es tropical húmedo. Sin embargo, y aunque sorprenda, para viajar a Hawái tendrás que meter en tu maleta algo de abrigo. Quizás un plumas sea algo excesivo, pero lleva varias capas de manga larga si no quieres quedarte pajarito mientras disfrutas del amanecer en Haleakala o subes al observatorio del Mauna Kea para disfrutar de sus cielos limpios plagados de estrellas. Además, lleva sí o sí un impermeable. Ir a Hawái y no hacer senderismo es un delito, y en estos casos, un paraguas será más un estorbo que un aliado. El calzado también es muy importante. Por supuesto que sea cómodo, pero si además es impermeable mejor que mejor. Quizás hasta te vengan bien unos zapatos que no te importe tirar en un momento dado. A veces hay rutas muy enfangadas pero que merecen mucho la pena. ¡Ah!, y por supuesto una buena mochila con toalla y bañador siempre a mano. Nunca sabes cuándo puedes encontrar una impresionante cascada o playa para refrescarte de la a veces agobiante humedad de las islas.

¿Algo más que deba tener en cuenta en mi viaje a Hawái?

Sí. Revisa bien a dónde vas e investiga cada rincón. Hay sitios que estarán cortados por seguridad (especialmente en zonas de la Gran Isla de Hawái). Además hay muchos lugares que, para visitarlos, tienes que haber reservado entrada antes: el amanecer en Haleakala o la visita al Arizona Memorial en Pearl Harbour son dos lugares para los que vas a necesitar reservar tu pase. Pero además hay alguna playa como Ke’e Beach en Kauai (la famosa playa de Piratas del Caribe) a la que solo podrás acceder con reserva. Y cuidado, porque las plazas en todos estos casos son limitadas. Por supuesto el tema excursiones. Especialmente aquellas más demandadas como la excursión en barco para ver la Costa de N? Pali o, si tu bolsillo te lo permite, el espectacular paseo en helicóptero sobre la maravillosa orografía de Kauai.

En definitiva, viajar a Hawái no es «peccata minuta». Decidir cuántos días estar, qué islas del archipiélago visitar y montar una ruta haciendo coincidir vuelos internos, internacionales y todas las actividades de cada isla no es fácil. Se trata de casi una obra de ingeniería que puede que te de más de un dolor de cabeza. Pero eso sí, ¡vaya que si merece la pena! Hawái es uno de los rincones más impresionantes, fascinantes y bonitos del mundo. Totalmente recomendado para los amantes de la naturaleza. Hawái no deja indiferente a nadie.