Quienes consumen proteínas desarrollan menos hipertensión arterial

proteinasLos adultos con un alto consumo de proteínas tendrían un menor riesgo de desarrollar hipertensión arterial.

Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston reclutaron 1 361 pacientes hombres y mujeres entre 30 y 54 años de edad sin presión arterial alta, enfermedad cardiovascular o diabetes. Los pacientes fueron seguidos por un promedio de 11 años para el desarrollo de hipertensión arterial.

En este estudio, la información nutricional recolectada de los participantes reveló que un consumo alto de proteínas estaba asociado a un promedio menor de presión arterial sistólica y diastólica después de cuatro años de seguimiento. La presión sistólica representa el valor más alto de los dos que se registran y mide la presión en las arterias cuando el corazón late o se contrae. Por otro lado, la presión diastólica o el número menor mide la presión en las arterias entre latidos, mientras el corazón está en un posición de reposo.

Tanto proteínas de origen animal como vegetal tuvieron este efecto beneficioso, el cual fue evidente en hombres y mujeres, así como en pacientes con sobrepeso y en aquéllos de peso óptimo. Los investigadores encontraron que aquellos participantes en el tercio superior de consumo proteico tenían un riesgo 40% menor de desarrollar hipertensión arterial. Cuando el consumo alto de proteínas estaba asociado a una alta ingesta de fibra, el riesgo de hipertensión arterial disminuía en casi 60%.

La hipertensión arterial en nuestro país es la primera causa de accidentes cerebrovasculares (también conocidos como derrames cerebrales), infartos e insuficiencia cardíaca, ceguera e insuficiencia renal. Los costos de salud asociados a estas complicaciones representan una carga bastante significativa en el sector salud. Uno de cada cuatro peruanos es hipertenso pero sólo el 45% conoce que padece este mal. La mayoría desconoce el diagnóstico y por ende, no recibe el tratamiento apropiado. Estudios como el que describo sugiere que la ingesta de proteínas jugaría un rol beneficioso importante en la prevención a largo plazo del desarrollo de hipertensión arterial. Sin embargo antes de cualquier modificación de las recomendaciones clínicas es necesario, en primer lugar, desarrollar estudios similares en nuestra población para determinar si estos hallazgos son aplicables.