¿Sabe usted por qué que los callos de los pies no se deben eliminan?

images (3)Los callos son zonas de la piel en que la capa más superficial se ha engrosado.

Los queratomas, el nombre formal de los populares callos, son durezas formadas por células muertas y de un típico color amarillento que suelen aparecer en las zonas de apoyo, también pueden deberse a una mala pisada o contacto anómalo entre los dedos del pie.

Las “callosidades” surgen en respuesta a la “sobrecarga mecánica” que se produce principalmente en la planta de los pies, en especial en la zona del antepie, aunque también pueden presentarse en el talón y en el borde lateral del pie.

El problema es que estas durezas no sólo son poco estéticas, sino que es posible que molesten e incluso lleguen a ser invalidantes. Si el queratoma se hace muy grueso, se va haciendo doloroso. Este dolor puede ser invalidante para desarrollar actividades habituales como caminar.

Las molestias empeoran si se continúa utilizando tacón alto y también calzado terminado en punta, ya que con ellos se ejerce más presión de lo habitual sobre el queratoma.

A esto se suma el dolor de los metatarsianos -aquellos huesos largos que se ubican en la parte media del pie- y que es motivo común de consulta a los especialistas. “Generalmente en estadios iniciales, la sobrecarga metatarsiana es asintomática, pero si ésta progresa puede presentar dolor, lo que denominamos metatarsalgia que puede llegar a afectar la vida diaria.

Adelgazarlos, pero no eliminarlos

De esta manera, el mejor remedio para evitar el dolor y también la aparición de estas incómodas durezas, es según los traumatólogos  no usar tacones  alto. Pero, ¿qué se puede hacer si ya están allí? “En los casos de dolor, deben ser tratados y el manejo corresponde en la mayoría de los casos a plantillas para evitar zonas de sobrecarga y así homogenizar el peso.

No obstante, muchas personas sienten la tentación de eliminar los feos callos por completo, ya sea utilizando agresivas limas metálicas o aparatos con cuchillas que van cortando las capas de piel engrosada. Pero esto –dicen los traumatólogos- no soluciona el problema de base e incluso puede empeorarlo.

Considerando que el ‘callo’ es una forma de defensa de nuestro organismo a la sobrecarga, el hecho de eliminarlo completamente puede causar más dolor y una lesión en la piel.

No es llegar y sacar la dureza, y menos sacarla por completo. lo correcto es adelgazar la zona que se ha engrosado, siempre dejando una pequeña capa que no moleste ni se vea fea, pero que siga protegiendo el área.

Para ello lo ideal es acudir cada 30 o 45 días a un especialista que retire el exceso de piel, y mantener en casa con recursos como lijas de cartón especiales para pie o la famosa piedra pómez. “Es buena porque es natural, pero al igual que la lija, debe ser de uso individual en caso de que haya alguna contaminación de hongos. Las herramientas metálicas no deben usarse por ningún motivo, ya que se oxidan y pueden producir heridas.

También existen productos que contienen ingredientes -como el ácido salicílico, el ácido láctico, la urea y otros exfoliantes- que ablandan la piel y ayudan a que el queratoma no se engruese tanto. Eso sí, recomiendan que si las molestias no ceden, lo mejor es consultar con un médico especialista en ortopedia para que evalúe la forma de pisar y corrija el problema de base para que éste no siga progresando.