¿Sabes cómo funciona tu reloj corporal?

biological-clock-660x350Cuando hablamos de tu reloj corporal, nos referimos a tu ritmo cardíaco. Éste afecta el ciclo diario de tu organismo, tanto en conducta, como en cambios físicos y mentales. Los ritmos son generados dentro de tu organismo y responden a estímulos externos, principalmente la luz y la oscuridad.

El reloj corporal no sólo lo tienen los seres humanos, sino que también las bacterias, plantas, hongos y animales.

Tienes un reloj principal: Para comprender tu reloj corporal, primero debes saber que no tienes sólo uno, sino varios dentro de tu organismo. El reloj principal se encuentra en tu cerebro, en el hipotálamo y actúa como conductor. Manda señales regulares a través del cuerpo por diferentes tiempos del día.

Tus órganos y tejidos tienen relojes: Estos relojes pueden encontrase en tus órganos, tejidos y hasta en células específicas. Esas células son coordinadas obviamente, por el reloj de tu cerebro.

Tus células tienen relojes: No sólo las células especiales funcionan como relojes, sino que cada una tiene su propio reloj interno. Como resultado, cada célula tiene la capacidad de generar una oscilación de 24 horas.

Los ritmos cardíacos posiblemente se desarrollaron por la reparación de células: Ahí va la teoría: las primeras células desarrollaron fotosensibilidad y ritmos cardíacos al mismo tiempo para evitar daño por los rayos uv del sol. De esta forma, podrían repararse durante las noches.

Ayudan a tu cuerpo a anticipar cambios: Ni siquiera sabrás que esto está sucediendo, pero tu reloj corporal sí. Éste te ayudar a anticipar la noche y el día, y le permitirá saber a tus células cuándo necesitan repararse. Por si fuera poco, también le permite a tu cuerpo anticipar el verano y el invierno para prepararse a los cambios climáticos en tales estaciones.

Te dicen cuándo dormir: Mientras se acerca el anochecer, nuestros cuerpos empiezan a alentarse, y después de un tiempo ruegan por sus horas de sueño respectivas. Tanto así… que se vuelve irresistible negárselas.

Cambian con la edad: De adolescente, las hormonas podían retrasar el reloj por hasta 2 horas. Pero durante la edad adulta, tenemos la tendencia de levantarnos más temprano. Y entre más envejezcamos, necesitaremos más horas de sueño y distintas siestas durante el día.