¿Sabias que el café podría ser más saludable de lo que piensas?

Beautiful young woman holding cup of coffee while looking at the laptop

A diferencia de lo que se suele pensar, el consumo de café no está relacionado con problemas intestinales o digestivos. De hecho, puede favorecer varias etapas del proceso digestivo

Cuenta la leyenda, que un pastor del Cuerno de África llamado Kaldi estaba paseando con sus cabras, cuando se percató de que estaban inusualmente agitadas. Después de investigar un poco, llegó a la conclusión de que aquel extraño comportamiento podría tener algo que ver con los frutos rojos que habían estado comiendo los animales. Echándole un poco de valentía, Kaldi decidió echarse unos cuantos granos a la boca. Esa noche no pudo dormir.

Al día siguiente, el pastor se lo contó a sus vecinos, y estos -escépticos- decidieron llevárselo al imán de la mezquita más próxima para que les sacase de dudas. El religioso se hizo una infusión con aquellas bayas y comprobó que -efectivamente- tenían un efecto estimulante. En vista de sus beneficios, el imán empezó a dárselo a sus discípulos para que se mantuvieran despiertos durante la oración. Con el tiempo, el consumo de este milagroso brebaje se fue extendiendo más y más.

Hoy en día, el café es la segunda bebida más consumida del mundo, solo superado por el agua. Y a lo largo de los años, han surgido multitud de estudios (así como otras suposiciones menos científicas), que han sugerido que el café podría ser perjudicial para la salud. Pero una nueva investigación sugiere que -en realidad- el consumo de café parece “favorecer los primeros pasos del proceso digestivo” “contrariamente a algunas suposiciones, no está relacionada en general con problemas intestinales o digestivos”.

Ayuda a la digestión

El estudio `Efectos del café en el tracto gastrointestinal: una revisión narrativa y una actualización de la literatura´ se ha dado a conocer a través de un artículo de la revista Nutrients. Astrid Nehlig, directora de investigación emérita del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica y autora principal del trabajo explicó que “dado que el café se consume ampliamente en todo el mundo, es de vital importancia conocer sus efectos sobre los primeros órganos del cuerpo con los que entra en contacto durante la ingesta, es decir, el tracto gastrointestinal”.

El trabajo consistió en la revisión de 194 publicaciones anteriores, para ir -poco a poco- conociendo la forma en la que el café interactúa con el organismo a lo largo de su viaje por el tracto gastrointestinal.

El primer apunte que hace el estudio es la influencia que tiene el café en la producción de las secreciones gástricas necesarias para la digestión de los alimentos. “Se descubrió que (el café) estimula la producción de la hormona digestiva gastrina y ácido clorhídrico, presente en el jugo gástrico, los cuales ayudan a descomponer los alimentos en el estómago. También estimula la secreción de colecistoquinina (CCK), una hormona que aumenta la producción de bilis, involucrada en la digestión”.

De esta forma, el café parece estar asociado con cambios en la composición de la microbiota intestinal. “En los estudios revisados, se encontró que el consumo de café induce cambios en su composición, principalmente a nivel de población de bifidobacterias”. Todos ellos muy beneficiosos para la salud.

Protección contra enfermedades

La investigación también respalda firmemente “el efecto protector del café contra las enfermedades del hígado, incluido el carcinoma hepatocelular, uno de los tipos más comunes de cáncer de hígado”. Asimismo, “El café (también) está asociado con la motilidad del colon, el proceso por el cual los alimentos viajan a través del tracto digestivo”.

De acuerdo con los datos revisados, el café podría estimular la motilidad del colon tanto como los cereales. Un 23% más que el café descafeinado y un 60% más que un vaso de agua. Esta información sugiere que el consumo moderado de café podría estar relacionado con un menor riesgo de estreñimiento crónico, apuntaba Nehlig.

El reflujo no es culpa del café, sino del sedentarismo

El reflujo o “acidez” es la sensación de ardor y quemazón que se produce cuando el músculo esfínter del esófago se relaja en el momento incorrecto y permite el regreso del ácido gástrico al esófago. A las personas que padecen de esta afección, se les suele aconsejar que moderen o eviten el consumo de algunas bebidas, como el mate, el alcohol o las bebidas gaseosas. Y también del café.

Sin embargo, la revisión señala que “la mayoría de los datos no están a favor de un efecto directo del café sobre el reflujo gastroesofágico, que es más bien un efecto combinado o aditivo a otros factores de riesgo como la obesidad y una dieta deficiente”.

Todavía queda mucho por estudiar

El trabajo termina subrayando que, si bien no se han encontrado efectos nocivos a raíz de un consumo moderado de café para nuestro organismo, se necesitan más datos adicionales y “más estudios prospectivos con tecnología moderna aplicada en grupos de población más grandes”. Porque, en varios pasos del proceso digestivo “solo se dispone de datos bastante antiguos y heterogéneos, dada la variabilidad del tipo de uso del café, la forma en que se procesó, su concentración y su modo de preparación”. Pero “este es un lugar extremadamente alentador para comenzar”, sentenció Asthrid Nehlig.