Se subasta una colección de arte de Yves Saint Laurent. Puede marcar un récord de hasta U$S380 millones

_45502133_090222_ysl_203b2.jpgUna de las mayores colecciones privadas de arte a nivel mundial, la del fallecido diseñador francés Yves Saint Laurent (YSL), está a punto de disgregarse en París bajo el martillo de una subasta que promete marcar récords.
En el catálogo de la denominada «venta del siglo» figuran pinturas de artistas como Pablo Picasso o Henri Matisse, esculturas, piezas antiguas y muebles excepcionales reunidos por el modisto y su socio Pierre Bergé durante medio siglo.
El total de las ventas, entre este lunes y el miércoles, sumará «entre 200 y 300 millones de euros» (entre U$S253 millones y U$S380 millones), estima sin pestañear François Ricqlès, vicepresidente en Francia de Christie’s, la firma que organizó el remate.
Si se cumple el cálculo, sería la mayor venta de un único dueño en la historia de las subastas, por encima del récord actual de U$S206 millones, que data de 1997.
La colección de 733 piezas fue desplegada para su venta en el Grand Palais de París y desde el sábado más de 20.000 personas hicieron largas filas para aprovechar la ocasión única de verla, pese al frío invernal.
Para la exhibición fueron recreadas algunas salas del apartamento de la Rue de Babylone donde vivía Saint Laurent, que murió en junio a los 71 años, luego de haber revolucionado la moda femenina del siglo XX. 
La pintura con mayor valuación es un lienzo cubista de Pablo Picasso de 1914, «Instruments de musique sur un guéridon» (Instrumentos de música sobre un velador), con tonos en verde y rojo sobre un fondo gris, estimado en un valor mínimo equivalente a U$S32 millones.
Pero la colección, que ha despertado el interés incluso de museos, abarca una larga lista de pintores: antiguos maestros como Jean Auguste Dominique Ingres o Théodore Géricault, impresionistas como Édouard Manet, más cubistas como Fernand Léger, y vanguardistas como Piet Mondrian, en quien Saint Laurent se basó para diseñar vestidos con cuadrados coloridos.
Otro de los puntos fuertes de la subasta es una escultura en madera de Constantin Brancusi, «Madame L.R.», que se exhibe por primera vez al público y cuyo valor mínimo estimado equivale a U$S19 millones.
También hay esculturas de la antigua Roma y Egipto, así como dos en bronce de la Dinastía Qing (una cabeza de rata y otra de conejo) que desaparecieron en 1960, durante la Guerra del Opio, y ahora China quiere que se retiren de la subasta y le sean devueltas.
La colección es tan variada que va desde la tapa de un sarcófago egipcio del siglo I d.C., hasta piezas de orfebrería o muebles Art Decó de creadores como Pierre Legrain, Eileen Gray y Gustav Miklos (dos asientos firmados por este escultor húngaro están valuados a un mínimo de U$S2,5 millones).
«Es el sentido real de un coleccionista de arte amateur: no tiene fronteras y puede ir desde antigüedades hasta arte más contemporáneo», dice Sonja Ganne, directora europea de Art Decó siglo XX en Christie’s.
Ganne cree que el principal hilo conductor de toda la colección «es la calidad» y admite sentirse «un poco triste» por su próxima dispersión, luego de trabajar meses en las casas de YSL y Bergé para preparar la subasta.
«Pero, al mismo tiempo, sabemos que los artículos no pertenecen a nadie para siempre», acota. «Así es la vida de las antigüedades, que van de un amateura otro, y de algún modo se regeneran».
Casi del mismo modo explica Bergé, de 78 años, su decisión de deshacerse de semejante colección y destinar la mitad de lo producido a la Fundación Bergé-YSL y parte de la otra mitad a la investigación científica contra el VIH.
«Él tiene cierta edad ahora y quiere arreglar las cosas antes de su desaparición», comenta Ricqlès, quien desde octubre de 2007 intentaba convencer a Bergé de realizar esta subasta con Christie’s.
El especialista admite que la crisis económica puede causar un efecto a la baja en el precio que se pagará por algunas obras.
Pero afirma que «si funciona» como él espera, será un mensaje positivo para el mundo del arte: «Que los objetos de calidad se defienden bien en un mercado que está llamado a momentos difíciles en los próximos meses».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.