Si quiere adelgazar, masque chicle y no se case

bbbbbbbbb.jpgEstar soltero o masticar chicle ayudan a mantener un peso estable, indicaron estudios presentados en una conferencia sobre obesidad en Estados Unidos, donde 1,800 investigadores, médicos y nutricionistas exploraron los métodos de hacer frente al sobrepeso.
En la conferencia se presentó un estudio que tomó como muestra a 8,000 jóvenes estadounidenses durante cinco años, y reveló tienen más probabilidades de engordar una vez que se casan.
Con la edad todo el mundo gana peso: en general las mujeres aumentan unas 15 libras y media y los hombres unas 22, según el informe presentado por la Universidad de Chapel Hill, en Carolina del Norte.
Pero si la persona se casa, aumenta de peso en mayor medida. Los hombres ganan unas 30 libras y las mujeres 22.
»¿Es la relación amorosa o el compartir el mismo hogar, el mismo ambiente, la causa?», se pregunta Penny Gordon-Larsen, una de las autoras del estudio, quien opta por la segunda opción.
»Hay muchas razones», dice Nathalie The, coautora del estudio: «Tener hijos, la falta de tiempo para hacer ejercicios».
Este verano, investigaciones divulgadas en el New England Journal of Medicine mostraron que la obesidad puede ser »socialmente contagiosa» y frecuentar amigos obesos puede ser un factor para que la persona también aumente de peso (57% más de riesgos).
»Deberíamos utilizar la influencia que el compañero puede tener sobre el otro en la pareja para tener una mejor calidad de vida», afirma Gordon-Larsen.
Otro estudio entre 357 parejas en las que uno de los cónyuges era diabético y siguió un programa alimentario y de ejercicios intensivo mostró que el esposo o la esposa que no recibió el tratamiento también perdió peso.
En otro campo de estudio, la científica escocesa Marion Hetherington, de la Universidad Glasgow Caledonian, quiso verificar que la goma de mascar o chicle disminuye el hambre.
La investigadora invitó a 60 personas a masticar goma de mascar en un laboratorio mientras preparaban comida o antes de comer.
La sensación de hambre disminuyó en comparación con los que no mascaron el producto. En total »se redujo la ingestión en 46 calorías», afirmó esta profesora en Biosicología.
Otras investigaciones indican que masticar es lo que ayuda a obtener una sensación de saciedad.
Julie Flood y Barbara Rolls, de la Universidad Park, en Pennsylvania, estudiaron los efectos de comer frutas enteras picadas, en compota o en jugo. Les dieron manzanas a unas 60 personas. Cada individuo consumió 152 calorías, sin importar la forma en que comió la fruta. Luego se les ofreció una comida normal.
Los que consumieron la manzana entera comieron menos que los que la ingirieron en compota y bastante menos que los que tomaron en jugo.
»Comer frutas tiene un efecto significativo sobre la cantidad de comida que se ingiere en la primera comida, al menos de 15%», indicó Julie Flood.

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