Si quieres ser feliz deberías renunciar a estas cosas

images (5)El sitio World Observer facilitó para sus usuarios una pequeña lista genérica, en la medida de lo posible, de lo que hay que dejar en la vida para ser felices.

Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón. Hay tantos de nosotros que no pueden soportar la idea de estar equivocados aun corriendo el riesgo de acabar con grandes relaciones o causar estrés y dolor, para nosotros y para los demás.

Y no vale la pena. Cada vez que sientas la necesidad “urgente” de iniciar una pelea sobre quién tiene razón y quién está equivocado, pregúntate a ti mismo: “¿Prefiero estar en lo cierto o ser gentil?” ¿Qué diferencia hará? ¿Tu ego es realmente tan grande? Excepto en casos extremos, ¿por qué deberías gastar tiempo esforzándote para demostrar que tienes razón?

Olvídate de las etiquetas. Para de etiquetar a las personas, cosas y situaciones que no entiendes cómo si fueran raros o diferentes y trata de abrir la mente, poco a poco. Las mentes sólo funcionan cuando están abiertas.

Renuncia a tu necesidad de control. Debes estar dispuesto a renunciar a la necesidad de estar siempre en control de todo lo que sucede a ti y a tu alrededor- las situaciones, eventos, personas, etc. Ya sean seres queridos, compañeros de trabajo o extraños que acabas de conocer en la calle, déjalos que sean. Deja que todo y todos sean exactamente lo que son y verás cómo esto te va a hacer sentir mejor.

Deja de culpar a los demás. Desiste del deseo de culpar a otras personas por lo que tú tienes o lo que no, por lo que se sientes o no sientes. Para de darle más poder a esto y comienza a asumir la responsabilidad de tu vida.

Deja de quejarte y resuélvelo Renuncia a la constante necesidad de quejarte de las muchas situaciones que te hacen infeliz o depresivo. Nadie puede hacerte infeliz, ninguna situación puede hacer sentir triste o peor, a menos que tú lo permitas. No es la situación quien libera estos sentimientos en ti, sino la forma en que decides enfrentarla. Nunca subestimes el poder del pensamiento positivo.

Renuncia a tu necesidad de impresionar a los demás. Deja de intentar tanto ser algo que no eres solo para agradar a los demás. No funciona de esa manera. En el momento en que dejes de intentar con tanto ahínco ser algo que no eres, en el momento en que tires todas las máscaras y aceptes quién eres en realidad, encontrarás que la gente se siente atraída por ti, sin esfuerzo alguno.

Abre tu resistencia al cambio. Pon esto en tu cabeza: el cuerpo humano está programado para resistir al cambio. Cambiar es seguido por el proceso de adaptación. Solo puedes alcanzar otro nivel intelectual si cambias constantemente. Adaptación y Cambio son estímulos concentrados a incrementar la inteligencia y percepción. Por lo tanto, el cambio es bueno. El cambio es lo que te ayudará a conseguir ir de A a B. El cambio va a mejorar tu vida y las vidas de los que viven a tu alrededor. Sigue a tu felicidad, acepta el cambio, no los resistas.

Abandona tus miedos. El miedo generalmente tiene dos orígenes: la ignorancia y el conocimiento de los posibles acontecimientos. El primer caso se resuelve con conocimiento y el segundo caso puede ser que acontezca o no, nada es seguro, deja de tener miedo sobre lo que sucederá y si ya conoces el posible problema, ¿por qué no arreglarlo antes de que aparezca?

Lo pasado, pasado. Es difícil. Sobre todo cuando el pasado parece mejor que el presente y el futuro parece tan aterrador, pero hay que tener en cuenta el hecho de que el presente es todo lo que tienes y todo lo que vas a tener. El pasado que estás deseando fue ignorado por ti cuando estaba presente. Deja de engañarte. Mantente presente en todo lo que haces y disfrutar de la vida. Después de todo, la vida es un viaje y no un destino. Ve el futuro con claridad, prepárate, pero siempre mantente presente en el ahora.

Deja de lado las creencias limitadoras acerca de quién puede o no puede ser, sobre lo que es posible y lo imposible. A partir de ahora, no está permitido que tus creencias restrictivas de dejen varado en el lugar equivocado. Abre tus alas y vuela.