Sistemas de parada/arranque en los motores, ¿qué tan eficientes son?

For-HIGHLANDER-font-b-car-b-font-engine-push-start-stop-button-remote-start-PKE-fontEn circunstancias donde no es necesario que el motor esté encendido, el novedoso sistema que ya venden todas las marcas del mundo empieza a generar interrogantes sobre la cantidad de combustible que ayuda a economizar

Por Fernando Santos Morales

Algunos años atrás cuando un amigo de la familia tenía una camioneta reciente con un poderoso 8 cilindros en V, nos generaba inquietudes cuando llegaba a un semáforo porque la apagaba, según él, para ahorrar gasolina.

Entre amigos y mi padre había consenso en algunos, detractores en el otro bando. Yo estaba entre los primeros aunque en ciertos momentos llegué a dudar si no era más el combustible usado en el arranque, que el que se ahorraba al detener el motor.

Recordando cómo funciona un motor al arrancar, llegué a concluir que servía la bendita ‘’maña’’ de nuestro amigo. Desde hace poco más de un lustro, los vehículos se empezaron a ofrecer con el sistema de arranque/detenida automático, que ya está disponible en todas las compañías casi  en la mitad de sus modelos, lo que lo hace muy popular. Por ejemplo, Ford lo ofrece en el 70% de los modelos vendidos en Europa.

Además de economizar, reducen la contaminación auditiva que estresa bastante, muchas veces sin darnos cuenta, en estos caos de metrópolis en las que circulamos. Entonces, ¿Qué tanto combustible se economiza realmente? Teóricamente, bajo los parámetros de los fabricantes, la realidad no es nada distante a lo homologado por ellos.

Muy diferente a las cifras de consumo promedio que declara una marca en su ficha técnica, que difieren de la realidad en el 99% de las ocasiones en contra del uso habitual real. Lógicamente, el start/stop será más provechoso entre más paradas se hagan y durante mayor tiempo. Los estudios previos indican que gasta menos combustible que un motor arrancando, cuando la detención supera los 6 segundos.

Ciertas marcas declaran hasta un 15% en el ahorro del mismo auto con el sistema. En el peor de los casos, entre muchos reales, se logra un 2.9 %, algo para nada despreciable. Éste 2.9 real, viene de las recientes pruebas que el prestigioso medio del automóvil Edmunds.com de USA, realizó en un Mini de los nuevos con el motor 1.5 turbo de 3 cilindros, perteneciente a ellos.

Recordaron que en el recorrido habitual, mantuvieron prendido el aire acondicionado todo el tiempo. ¿Qué tanto influye éste en el consumo, por más start/stop que haya? Bastante, puesto que en otros 2 modelos de ellos con los que hicieron el mismo test, pero con el aire apagado, se reportó un ahorro del 9.5 y 10.9% en un BMW 328 GT y un Jaguar F Type R respectivamente.

Buenos porcentajes, especialmente en el Jaguar que es de 5 litros supercargado, y el ‘’pequeño’’ motor 2 litros turbo del ‘’BM’’ con sus 240 caballos para USA (245 por acá y en Europa puesto que la norma SAE cambió hace una década) y más de 35 kgm de torsión.

La rapidez y suavidad con la que opera el sistema es impresionante. En carros que he probado   -de gasolina, hasta ahora ningún turbodiésel-,  basta con pisar bien el freno, en el caso de los automáticos, para que se apague el motor; en los manuales, al poner en punto muerto, y soltar el pedal del embrague. Al presionar con menos fuerza el freno, estando detenidos, a veces el sistema no opera.

Si los atascos son de parar 10 segundos, volver a iniciar y así durante mucho tiempo, vale la pena apagar el sistema porque se vuelve molesto el continuo funcionamiento. Está por demás decir que todo el sistema está más que probado para asegurar su durabilidad, lo que incluye una batería diferente, más capaz.

Las automotrices ofrecen éste start/stop como una más entre las herramientas del conjunto de elementos y programaciones de software encaminados a reducir cada día más la contaminación del mundo. Cada nuevo modelo, consume y poluciona menos, y termina mínimo siendo, tan rápido como la generación a la que reemplaza.

También es bueno recordar que un motor 2 litros en marcha mínima consume alrededor de 8 litros de aire ¡por segundo! lo que respiran unas 100 personas en ese lapso….así, el tema es hasta de ahorrarnos el indispensable aire para vivir.

Tan rápido como eficiente (enciende el motor en menos tiempo que el que se gasta con la llave común o el botón: unos 0.5 segundos en los de gasolina) y robusto   -motor de arranque con piñon al volante y bujes reforzados, alternador especial, y batería agm de mayor poder-,   siempre genera reducciones mesurables en los consumos que, en altos kilometrajes, se notarán positivamente en los costos de mantenimiento y reducción de los gramos de CO2 (con hidrocarburos sin quemar, óxidos de nitrógeno, Co, etc) emitidos por kilómetro a la atmósfera.