Tomar hasta 3 tazas de café al día puede aportar beneficios para la salud

Las arritmias, consistentes en alteraciones del ritmo cardiaco, causan que el corazón lata demasiado rápido, demasiado despacio o de forma desigual. Si bien algunas arritmias pueden ser inofensivas e incluso pasar desapercibidas por los pacientes, otras pueden incrementar el riesgo de sufrir un súbito ataque al corazón. La fibrilación auricular, el trastorno de ritmo cardiaco más habitual, puede ocasionar derrames cerebrales y otros daños si no se la trata.

Una única taza de café suele contener, en promedio, unos 95 miligramos de cafeína y actúa como un estimulante para el sistema nervioso central. Una vez dentro del cuerpo, la cafeína bloquea los efectos de la adenosina, una sustancia que puede facilitar que se produzca la fibrilación auricular.

El equipo del Dr. Peter Kistler, del Hospital Alfred de Melbourne, Australia, ha realizado una revisión de resultados de estudios orientada a determinar una asociación entre el consumo de cafeína y sus efectos sobre arritmias auriculares y ventriculares. Estos estudios han mostrado de forma sistemática una disminución en la fibrilación auricular junto con un incremento en la ingestión de cafeína, con un metaanálisis de 228.465 participantes que muestra que la frecuencia de la fibrilación auricular disminuye un 6 por ciento en los consumidores habituales normales de café, y con un análisis suplementario de 115.993 pacientes que muestra un 13 por ciento de reducción en el riesgo.

Los autores de la revisión han llegado asimismo a la conclusión de que la cafeína no tiene efectos en las arritmias ventriculares. Las dosis de cafeína hasta 500 miligramos diarios (equivalentes a seis tazas de café) no incrementaron la gravedad ni la cantidad de arritmias ventriculares. Un estudio sobre 103 pacientes que habían sufrido un ataque al corazón y que recibieron una media de 353 miligramos por día, constató un mejor ritmo cardiaco y sin arritmias significativas. Solo dos estudios mostraron un mayor riesgo para las arritmias ventriculares, donde los pacientes ingirieron al menos 10 tazas por día en uno y 9 por día en el otro.

«Las bebidas con cafeína como el café y el té podrían tener propiedades anti-arritmias a largo plazo, mediadas por los efectos antioxidantes y el antagonismo de la adenosina», señala Kistler. «En numerosos estudios realizados en la población, los pacientes que consumen regularmente café y té en niveles moderados tienen un riesgo inferior, durante toda su vida, de desarrollar problemas de arritmia y tienen también posiblemente una mejor esperanza de supervivencia».

Los autores de la revisión determinaron que las bebidas energéticas deberían ser evitadas por los pacientes con trastornos cardiacos previos. Hay bebidas energéticas que pueden superar los 150 miligramos de cafeína por lata. Tres cuartas partes de los pacientes con trastornos cardiacos previos que consumieron dos o más latas de bebidas energéticas al día informaron de palpitaciones en el plazo de 24 horas.