Tomar más de una gaseosa al día aumenta el riesgo de insuficiencia cardiaca

images (2)Cada vez hay más estudios que advierten sobre el estilo de vida occidental y especialmente sobre el tipo de alimentación. Si la semana pasada era la Organización Mundial de la Salud (OMS) la que advertía sobre los riesgos del consumo de carnes procesadas y su relación con el cáncer, un estudio que se publica en la revista «Heart» avisa que beber dos o más vasos de bebidas azucaradas al día está relacionado con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, al menos en los varones.

No se trata de un pequeño estudio, sino de análisis realizado sobre más de 40.000 varones residentes en Suecia a los que han seguido durante más de 10 años.

Y, aunque se trata de un estudio observacional por lo que no hay conclusiones definitivas sobre la relación causa y efecto, y como solo se ha llevado a cabo en hombres blancos mayores, por lo que los resultados pueden no ser aplicables a los grupos de edad más jóvenes, mujeres o ciertos grupos étnicos, los investigadores sugieren que sus datos puede tener importantes implicaciones desde un punto de vista de salud pública para recomendar dietas más saludables. Debido a que los efectos de las bebidas azucaradas son similares en hombres y mujeres.

Diabetes y obesidad

Se sabe que el abuso de bebidas azucaradas pueden tener graves consecuencias para la salud: su consumo regular se ha asociado con los cambios en la presión arterial, los niveles de insulina, y marcadores inflamatorios, así como con la obesidad, todos estos factores implicados con el síndrome metabólico, la diabetes, las enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, añade, mientras sí se conoce el efecto de estas bebidas sobre la obesidad o la diabetes, «había poca información sobre su relación con la insuficiencia cardiaca

Con el fin de evaluar si puede existir un vínculo entre un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca y el consumo de bebidas azucaradas, los investigadores del Instituto Karolinska (Suecia) controlaron los parámetros de salud de 42.400 varones que residieron en Suecia entre 1998 y 2010 utilizando. Todos ellos, que tenían entre 45 y 79 cuando entraron en el estudio, habían nacido entre 1918 y 1952. A todos se les solicitó que apuntaran el consumo medio de 96 alimentos y de bebidas durante el año anterior así como la frecuencia de su consumo. Además se les preguntaba por el consumo diario o semanal de 200 ml, un vaso, de refrescos azucarados.

Después de tomar en cuenta otros factores influyentes, los análisis de los datos mostraron que el consumo de por lo menos dos unidades diarias de bebidas azucaradas, unos 200 ml [una lata de refresco contiene 350 ml], se asociaba con un riesgo de un 23% de desarrollar insuficiencia cardiaca en comparación con ningún consumo.

Para tratar de excluir a la causalidad inversa, es decir, aquellas con insuficiencia cardiaca no diagnosticada que consumían este tipo de refrescos, los investigadores llevaron a cabo un nuevo análisis para excluir a todos los diagnosticados con insuficiencia cardíaca durante los primeros cinco años seguimiento. Y los resultados fueron muy similares: el incremento en el riesgo era del 25%.

Teniendo en cuenta estos resultados, y los de otros muchos estudios, el mejor mensaje para una estrategia preventiva sería recomendar al consumo ocasional de bebidas azucaradas o evitarlas por completo». Y lo mismo se puede decir del consumo de carne, después de las recomendaciones de la semana pasada de la OMS. «No se trata de no comerla, sino de hacerlo con moderación y responsabilidad.