Un científico chino asegura haber trasplantado la cabeza a un mono

descarga (2)El médico italiano Sergio Canavero, quien realizará el primer trasplante de una cabeza humana en 2017, anunció que el doctor chino Xiaoping Ren habría realizado con éxito el primer trasplante de la cabeza de un mono usando la técnica que Canavero usará para su futuro experimento.

Este procedimiento incluye una incisión muy fina en las médulas y la colocación del paciente en hipotermia terapéutica para que se recupere el cuerpo. Pero el cirujano no ha hecho públicas las pruebas que confirmarían los avances.

Al ser contactado por el portal Motherboard, Canavero se negó a mandar las fotos o los vídeos de la operación, según informa RT,

Michael Sarr, redactor de la revista ‘Surgery’, indicó que «por desgracia, creo que Canavero ha actuado de manera algo prematura al divulgar el comunicado. El trasplante de la cabeza es por sí mismo algo sensacionalista. Me preocupa mucho este asunto».

Para Sarr se han hecho «declaraciones fantásticas sobre los trasplantes de cabeza de monos y sobre el futuro proyecto con un humano, y aunque sí es posible que existan pruebas de que estas operaciones han tenido éxito, a la hora de publicarlas no se sigue la vía científica tradicional».

Las imágenes han sido publicadas en el portal New Scientist, antes de que salieran en una revista científica que avale el trabajo de ambos investigadores, lo que ha incrementado las críticas de científicos que consideran poco serio el accionar de Canavero al publicar experimentos sin un aval científico.

«Los resultados se publicarán en los próximos meses en dos prestigiosas publicaciones académicas, Surgery y CNS Neuroscience & Therapeutics», explica el investigador italiano.

«Llevo tres años diciendo que este tipo de trasplante es posible y todo el mundo me tomaba por loco. Ahora que estoy seguro de que es posible, lo he querido anunciar cuanto antes. Y quien no lo crea, ya lo verá publicado pronto en las revistas científicas», aseguró.

Tras la intervención al mono, el médico decidió sacrificarlo luego de 20 horas, pues la única finalidad era verificar que la técnica funcionara y además se consideraba poco ético mantenerlo con vida, según indicó Canavero.