Un estudio asocia el exceso de pantallas en niños con problemas emocionales y de comportamiento

Smartphones, tabletas y televisores evidencian daños cognitivos en niños y jóvenes

El acceso de los niños a las nuevas tecnologías ha modificado considerablemente la manera de emplear su tiempo de ocio e, incluso la forma de relacionarse con las personas de su entorno. Cada vez es más habitual que quieran pasar más tiempo frente a la televisión, la Tablet o del teléfono móvil. Sin embargo, un uso excesivo de estos dispositivos puede perjudicar su desarrollo.

Un estudio elaborado por UIC Barcelona ha constatado que los niños de entre 4 y 14 años que pasan más de tres horas diarias frente a las pantallas en su tiempo de ocio tienen más posibilidades de presentar problemas emocionales y de comportamiento que los menores que lo hacen un máximo de una hora.

La investigación, liderada por la Dra. Àurea Cartanya-Hueso, y publicado en ‘The Journal of Pediatrics’, señala que el riesgo de sufrir problemas emocionales o de comportamiento aumenta según se incrementa la exposición diaria a las pantallas. En este sentido, los autores del informe apuntan que el riesgo es de un 7,7% con una exposición de hasta 59 minutos y de un 11,6% en aquellos niños que pasan más de 180 minutos al día con pantallas.

Además, otros estudios llevados a cabo por el Grupo de Investigación de Evaluación de Determinantes de Salud y Políticas Sanitarias de UIC Barcelona a partir de una muestra de más de 4.000 niños y niñas de entre 4 y 14 años de toda España, muestran también que el uso excesivo de pantallas por parte de los menores, ya sean móviles, televisión, videojuegos o tabletas, puede conllevar también problemas de sueño, obesidad, una dieta poco saludable y unos niveles bajos de actividad física.

La responsable del estudio ha destacado que, por sexos, los niños presentan más posibilidades de desarrollar estos trastornos que las niñas -un 9,4% frente a un 6%- y las consecuencias son distintas. En el caso de los niños, desarrollan con más frecuencia problemas emocionales, mientras que las niñas presentan más dificultades de atención o hiperactividad.

Ante estos resultados, el Dr. José M. Martínez-Sánchez, responsable del grupo de investigación, invita a los padres a realizar un uso saludable de las pantallas, especialmente teléfonos móviles. Además, apuesta por que las instituciones “refuercen las recomendaciones” sobre el tiempo de exposición a las pantallas y patrón de uso (momento del día, durante las comidas, contenidos consumidos, etc.), “especialmente en los menores de seis años”.