Un estudio demuestra que la publicidad hace fumar a los adolescentes

De acuerdo con el estudio, realizado en Alemania, otros factores que inciden son la edad, el sexo, los ingresos familiares y el rendimiento escolar

Los adolescentes que suelen  quedar expuestos con frecuencia a los íconos del consumo de  tabaco, como el vaquero de Marlboro, serían más propensos a empezar a fumar, según un estudio realizado en Alemania.

A diferencia de los anteriores, el estudio refuerza la relación entre las publicidades de cigarrillo y el tabaquismo adolescente al mostrar que esos avisos ejercen influencia a diferencia de otros.

El doctor James Sargent, de la Escuela de Medicina de Dartmouth, en New Hampshire, dijo que siempre existió la duda sobre si los estudios previos sólo habían identificado a los niños susceptibles a toda inducción conductual, como las imágenes publicitarias en general.
«Este estudio prueba que son las imágenes de los avisos de tabaco que predicen el tabaquismo», dijo Sargent.

El equipo de Sargent estudió a más de 2 mil adolescentes que nunca habían fumado. Les mostraron avisos de seis tipos de cigarrillos distintos y de otros ocho productos comerciales sin información alguna sobre las marcas.

Luego, el equipo le preguntó a cada participante con qué frecuencia había visto cada imagen y si podría identificar la marca representada.

Durante los nueve meses de seguimiento, el 13 por ciento de los adolescentes comenzó a fumar, publicó el equipo en la revista Pediatrics. Y a mayor exposición a las publicidades de tabaco en el pasado, mayor posibilidad de que adoptaran la adicción.

Aun tras considerar otros factores que podrían elevar el riesgo de que un niño comenzara a fumar, como la edad, el sexo, el ingreso familiar, el rendimiento escolar y tener un padre/madre o amigos fumadores, el tercio de los participantes con mayor exposición a las publicidades y reconocimiento de las marcas corría un 50 por ciento más riesgo de empezar a fumar que el tercio inferior en esa misma escala.

La exposición a publicidades de otros productos, como dulces, dentífrico, teléfonos celulares y automóviles, no los volvieron más susceptibles a comenzar a fumar.

«Las tabacaleras saben cómo lograr que los niños reaccionen con una publicidad que modificará su conducta», dijo Thomas Glynn, de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, quien no participó del estudio.

Casi un cuarto de los estudiantes secundarios de Estados Unidos fuma cigarrillos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La adolescencia es también el  período en el que se desarrolla la identidad independiente de los padres y otros modelos de roles, explicó Sargent.

«Los adolescentes lo hacen probando con lo que ven que otros hacen. Fuman, en parte, por cómo ven a otros fumadores y por lo que piensan que fumar hará por ellos. Por ejemplo, un adolescente empezaría a fumar para parecen más masculino, como el personaje de Marlboro», indicó.

Además, las publicidades de cigarrillo inducirían expresa o sutilmente a asociar el tabaquismo con la atracción sexual, la independencia o la delgadez en las adolescentes.

Actualmente, en Estados Unidos, la publicidad de cigarrillos está prohibida en la vía pública, la televisión y la radio, y es rara en las revistas. Aun así, Estados Unidos y Alemania van detrás de varios otros países como Italia y Nueva Zelanda, donde la prohibición de la publicidad es total.

Cuando los adolescentes se abstienen de fumar, el equipo sugiere que no retomarían la adicción más adelante. En tanto, un tercio de los adolescentes fumadores morirá precozmente por una enfermedad asociada con el tabaquismo, según los CDC.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.