Descubrieron el mecanismo por el que las células cancerígenas revierten el proceso que hace que las células normales mueran al final de su vida natural

_45346202_cancer2.jpgInvestigadores de la Universidad China de Hong Kong hallaron que las células cancerígenas son capaces de recuperarse y seguir dividiéndose, incluso después de haber sido expuestas a una combinación de fármacos que hace que las células normales se «suiciden».
Ésta habilidad ayudaría a las células cancerígenas a bloquear los efectos de los medicamentos que se utilizan en la quimioterapia.
La muerte celular programada, o apoptosis, juega un papel fundamental para mantener el cuerpo sano al hacer que éste se desprenda de las células dañadas o defectuosas.
Si estas células no se destruyen, pueden seguir dividiéndose, hasta convertirse en un tumor.
Los investigadores trataron células de cáncer cervical, de piel, de hígado y de mama con tres compuestos químicos diferentes que provocan el suicidio de las células normales.
Hasta ahora, se sabía que las células normales a las que se conduce artificialmente hacia su suicidio alcanzan un punto de no retorno tras el cual es inevitable que mueran, incluso aunque se detenga la apoptosis artificial.
Pero los científicos descubrieron que las células cancerígenas son capaces de pasar ese punto de no retorno y recuperar su forma y funciones normales, para seguir dividiéndose, una vez se dejan de suministrar los fármacos.
Tan sólo perdieron su capacidad de recuperase una vez el núcleo que se encuentra en el centro de la célula que contiene material genético clave empezó a desintegrarse, un acontecimiento que se produce al final del proceso de muerte celular.
Según uno de los autores del estudio, el doctor Ming-Chui Fung, estos resultados sugieren que las células cancerígenas utilizan esta habilidad para sobrevivir a los medicamentos que se suministran durante la quimioterapia.
Ming-Chui Fung cree que este descubrimiento podría ayudar a desarrollar nuevos fármacos contra el cáncer.
Según Lesley Walker, de la organización Cáncer Research UK, «este descubrimiento revelador presenta un mapa de nuevos caminos a explorar en la búsqueda de nuevos objetivos terapéuticos».
«Es un avance intrigante que esperamos juegue un papel importante en nuestros esfuerzos para ganar la batalla al cáncer», dijo Walker.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) calcula que para el año 2020 unos 30 millones de personas padecerán cáncer en todo el mundo, y más de 10 millones morirán cada año a consecuencia de la enfermedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.