Un motor perfectamente reparado no tiene por qué temblar o tener un funcionamiento en marcha mínima inestable

descarga (1)Atendido por destacados expertos que emplean repuestos originales, debe presentar un funcionamiento impecable en su segunda vida, como cuando estaba nuevo. ¿Qué pasa si la marcha no es suave?

 

Por Fernando Santos Morales

Cuando el vehículo usado entra a pintura general y latonería, el dueño suele comenzar una segunda luna de miel reflejada en su cuidadoso y pendiente trato, igual que cuando lo compró nuevo en el concesionario. También, cuando llega la hora de reparar el motor.
Es una inversión por el costo de la reparación, mas no como un activo que aumentará su valor hablando en sí del vehículo. Pero no importa porque la máquina que se repara en buenos talleres y con los recambios originales, empujará un auto con el que se quedará el propietario un tiempo más.
En las reparaciones se cambian elementos del bloque claves para la compresión, la buena combustión y por tanto la mejor economía de combustible: anillos, pistones, casquetes. Se rectifican o ‘’pulen’’ los cilindros usados que quedan nuevos (a veces se cambian), y el cigüeñal donde se alojan los casquetes, el cual convierte el movimiento vertical de pistones – anillos, en circular que se transmite a la caja y a las ruedas.
Rectificado y con todo nuevo, debe quedar marchando de forma impecable. Obviamente, con un sistema de encendido y alimentación de combustible (carburador e inyectores entre otros) en perfecto estado por limpieza, tolerancias, parámetros electrónicos o mecánicos, mangueras de vacío o sistema de control de emisiones en perfecto estado.
¿Qué pasa si con todo eso, en neutro es brusco o transmite vibraciones hacia el control de cambios o a toda la cabina? Hay que poner atención a los elementos periféricos que por años o kilómetros han funcionado sin merecer atención, como los soportes de motor o caja.
Con el tiempo los materiales elásticos van perdiendo propiedades (algunos están llenos de un gel especial), y no aíslan perfectamente el movimiento o las vibraciones, una de sus funciones. Los soportes de los radiadores pueden ser también fuente de vibraciones, así como un ventilador sin balance.
Si los soportes están perfectos, tocaría entrar a mirar partes que se cambiaron y tienen movimiento circular pero no están perfectamente balanceadas como el embrague (clutch), o el volante motor, donde va montado el embrague.
El embrague, por no ser original o pertenecer a otro motor donde encaja y funciona perfectamente y no en éste. Y el volante, cuando se le cambia la cremallera donde engrana el motor de arranque eléctrico, o cuando se rectifica en el frente.
Las vibraciones ocurren a cualquier número de revoluciones, lo que sucede es que se notan más en neutro. ¿Qué hacer? Bajar el embrague y el volante -aprovechando que están unidos-, y verificar la originalidad del primero; en el caso del volante, preferiría cambiarlo por uno nuevo. Con todo perfectamente revisado y funcionando, la segunda luna de miel con el auto puede ser tan agradable como la primera.