Un nuevo tratamiento mensual contra la artritis reumatoidea logró detener la enfermedad en la mitad de los pacientes que lo probaron

_45147386_artritis2.jpgEl fármaco, que se aplica con una inyección, es una combinación del anticuerpo tocilizumab junto con un tratamiento ya existente: el metotrexato.
Los resultados de las pruebas clínicas del medicamento, que será vendido con el nombre comercial RoActemra por los laboratorios Roche, fueron presentados en la reunión anual del Colegio Estadounidense de Reumatología.
Pero todavía falta que las autoridades regulatorias de Estados Unidos y Europa emitan la aprobación para su venta.
La artritis reumatoidea es una enfermedad autoinmunitaria en la que el organismo ataca a sus propias articulaciones provocando su inflamación y la de tejidos circundantes.
Hasta ahora no existe ningún tratamiento que logre revertir el daño causado por la enfermedad.
Pero los resultados de las pruebas clínicas de la nueva combinación de fármacos muestran que éstos pueden lograr una remisión al frenar
En las pruebas, llevadas a cabo por científicos de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, participaron 1.190 pacientes.
Entre los enfermos que tomaron tocilizumab y metotrexato, 47% mostraron señales de que se detuvo la enfermedad, algo que pasó apenas con el 8% de los que tomaron sólo metotrexato.
Las radiografías mostraron además que la combinación de los fármacos retrasó el daño estructural a las articulaciones en un 85% en promedio, comparado con 67% en quienes tomaron metotrexato.
El profesor Paul Emery, quien dirigió las pruebas, afirmó que «los resultados de este estudio crucial demuestran convincentemente que el tocilizumab puede de manera efectiva y rápida disminuir los dolorosos y debilitantes efectos de la artritis reumatoidea».
«Estos resultados son importantes porque es necesario detener el daño a las articulaciones lo más rápido posible para evitar su deformación y para ayudar a los pacientes con artritis reumatoidea a mantener una buena calidad de vida», agregó.
Actualmente hay otros medicamentos disponibles, como la terapia antiTNF o factor de necrosis tumoral, que pueden detener el progreso de la artritis reumatoidea.
Sin embargo, el uso de estos medicamentos está restringido en algunos países y muchos pacientes no responden a estos tratamientos.
Es por eso, afirman los expertos, que los datos de las pruebas clínicas del tocilizumab son muy alentadores, ya que esta inyección podría ser una opción efectiva para el porcentaje de enfermos con quienes fracasa la terapia antiTNF.
Otro estudio separado presentado también durante la conferencia del Colegio Estadounidense de Reumatología, encontró que esta enfermedad está en aumento entre las mujeres.
A pesar de que en las últimas cuatro décadas la incidencia de artritis reumatoidea había disminuido continuamente, la tendencia ha cambiado desde los ’90.
La investigación fue llevada a cabo en Estados Unidos por científicos de la Clínica Mayo y el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel.
Según los científicos, en la década pasada unas 36 de cada 100.000 mujeres desarrolló artritis reumatoidea cada año.
Pero hoy en día 54 de cada 100.000 mujeres sufre la enfermedad.
Entre los hombres, sin embargo, la incidencia continúa siendo de 29 entre cada 100.000.
Los investigadores no saben a qué se debe este aumento, pero creen que los factores ambientales podrían estar jugando un papel en esta tendencia.
La artritis reumatoidea afecta a más de cinco millones de personas en el mundo.

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