Verdades y mitos sobre la intolerancia a lactosa

Para quien cree que la lactosa es puramente sinónimo de leche, es hora de entender mejor sobre el tema, fundamental para su salud y bienestar.

Tanto para los novatos en el tema, como para aquellos ya más familiarizados y que a más tiempo ya son adictos de la cocina sin lactosa, las dudas están siempre presentes cuando la cuestión es intolerancia a la lactosa.

 ¿Qué son mitos y qué son verdades?

  1. La lactosa está presente en todos los alimentos lácteos

MITO. No todos los alimentos elaborados a partir de la leche de origen animal tienen lactosa. Este es el caso de algunos quesos, que, debido a su proceso de fabricación, la lactosa se elimina naturalmente.

  1. Leche de cabra o de oveja no tiene lactosa

MITO. Todas las leches de origen animal tienen lactosa en su composición. Incluso la leche materna. Algunos alimentos como yogures y quesos elaborados con leche de estos animales pueden tener la lactosa eliminada por el proceso natural de fabricación o por el uso de la enzima lactasa.

  1. La leche de coco no contiene lactosa

VERDAD. La lactosa es un carbohidrato presente sólo en la leche de origen animal, por eso para los intolerantes esa es una buena opción en la cocina. Los llamados leches vegetales, como la leche de coco, la soja, el arroz y otros no tienen lactosa.

  1. La lactosa es la principal causante de alergias respiratorias en los niños.

MITO. Es muy común oír hablar de “alergia a la lactosa”, pero cree: la lactosa nunca será la causante de alergias. Cuando hablamos de alergia alimentaria, son las proteínas de la leche las principales causantes de procesos alérgicos en niños. La proteína y la lactosa son sustancias diferentes, y con frecuencia son confundidas.

  1. Yogures contienen bajo contenido de lactosa, por lo que pueden ser consumidos por personas con IL.

MITO. Según investigaciones hechas para identificar el contenido de lactosa de algunos yogures, se ha comprobado que la reducción de la lactosa de yogures comunes (con cultivos de lactobacilos vivos) es de apenas 20 a 30%. Para que la reducción sea adecuada para el consumo, debe ser superior al 70%, siendo que la tolerancia al producto será de acuerdo con cada persona. Por lo tanto, sólo los yogures a base de leche vegetal o yogures cuyos rótulos indican claramente que son sin lactosa pueden ser considerados adecuados para el consumo por personas con IL.