Vivir 100 años es una meta cada vez más fácil

images6.jpgSorprendentes investigaciones recientes sugieren que incluso personas que contraen enfermedades cardíacas o diabetes tarde en la vida tienen la oportunidad de llegar a vivir un siglo.
»Por lo general se da por sentado que llegar a los 100 años se limita a aquellas personas que no padecen de un enfermedad crónica», dijo el doctor William Hall, de la Universidad de Rochester.
Hall tiene una teoría sobre cómo esas personas podrían vivir hasta los 100 años. En un editorial que salió ayer en Archives of Internal Medicine, donde se publicó el estudio, el Dr. Hall escribe que podría ser gracias a los médicos, que atienden de forma dinámica los problemas de salud de estos ancianos, en vez de aceptar que no se beneficiarían con los tratamientos.
Para el estudio, los investigadores de la Universidad de Boston hicieron entrevistas telefónicas y evaluaciones más de 500 mujeres y 200 hombres que habían llegado a los 100 años. Hallaron que casi dos terceras partes de ellos habían evitado enfermedades notables relacionadas con la edad.
Sin embargo, el resto, calificado como »sobrevivientes», habían contraído una enfermedad relacionada con el paso de la edad antes de alcanzar los 85 años, entre ellas alta presión sanguínea, problemas coronarios o diabetes. No obstante, el funcionamiento de muchos era significantemente bueno, casi tan bueno como el de los ancianos que no padecieron ninguna enfermedad.
En general, los hombres tenían un mejor funcionamiento que las mujeres. Casi tres cuartas partes de los sobrevivientes masculinos podían bañarse y vestirse solos, mientras aproximadamente sólo una tercera parte de las mujeres podía hacerlo.
Rosa McGee es una de las mujeres saludables del estudio que no ha tenido ninguna enfermedad crónica. En la actualidad con 104 años, la cocinera y costurera retirada sigue estando asombrosamente lúcida. » «No tomo ninguna medicina. No fumo ni bebo. Nunca he hecho nada parecido», dijo McGee, quien asegura que es su fe en Dios la que la ha premiado con su buena salud. De igual modo, recibe atención médica. Un doctor y una enfermera la visitan semanalmente.
No hay dudas de que los genes han contribuido a que McGee haya llegado a esta edad: sus abuelos maternos vivieron hasta los 100 y los 107 años respectivamente. Pero los científicos no creen que los genes aporten toda la historia sobre los misterios de la longevidad.
Un segundo y más amplio estudio de los hombres septuagenarios encontró que los que han evitado fumar, la obesidad, la inactividad, la diabetes y la alta presión sanguínea aumentaron grandemente sus posibilidades de llegar a los 90 años.
»No solo es suerte y genética, sino también el estilo de vida’’, dijo la principal autora del estudio, la doctora Laurel Yates, del Hospital Brigham and Women, asociado a Harvard.

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